La sonda “Phoenix” de la agencia espacial estadounidense NASA detectó en Marte rastros de perclorato, una sustancia de alto contenido oxidante, lo que reduce la posibilidad de que el planeta rojo pueda ser habitable.

En el último mes el laboratorio a bordo de “Phoenix” ha analizado dos pruebas tomadas del suelo de Marte que indican que uno de los componentes de la superficie podría ser perclorato, explicó hoy la NASA en un comunicado, en el que anunció que el martes dará una conferencia de prensa para dar a conocer los recientes hallazgos.

La agencia espacial subrayó que ha estado esperando resultados complementarios del laboratorio de “Phoenix”, cuyos hornos e instrumentos científicos son capaces de detectar vapores que se desprenden de las substancias contenidas en las muestras de suelo, por lo que también puede “oler” el perclorato.

Los resultados de una prueba experimental llevada a cabo el domingo, en la que se analizaron muestras tomadas ligeramente por encima de la capa de hielo, no encontraron “ninguna evidencia de este compuesto químico”, señaló la NASA.

“Esto es sorprendente dado que análisis anteriores de la superficie marciana han sido consistentes pero no concluyentes sobre la presencia de perclorato”, afirmó Peter Smith, de la Universidad de Arizona y principal investigador de la misión “Phoenix”.

“Estamos comprometidos con seguir un proceso científico riguroso- No hemos terminado nuestro proceso con estas muestras de superficie, pero tenemos unos resultados inmediatos muy interesantes”, afirmó el científico.

En concreto, dijo, “el análisis inicial sugiere que el suelo se parece al de la Tierra, pero más pruebas han revelado aspectos en la química del suelo que no se parecen a la superficie de la Tierra”.

El equipo de la NASA trabaja también para descartar cualquier posibilidad de que las pruebas que contienen perclorato hayan sido contaminadas por fuentes terrestres que podrían venir de la sonda directamente o a través de los instrumentos de la misma.

El perclorato se utiliza, entre otras cosas, en la pirotecnia, la elaboración de explosivos y en los combustibles de cohetes.

El anuncio de la NASA, que pasó casi inadvertido, supone un jarro de agua fría para la agencia espacial estadounidense después de que el pasado jueves confirmara la existencia de agua en Marte.

No obstante, los responsables de la misión prefieren mantener la calma y esperar a más pruebas para determinar si el perclorato realmente es un componente del suelo marciano o no.

La misión de la sonda es estudiar el permafrost marciano, porque el objetivo final es determinar si esta región, que abarca casi el 25 por ciento de la superficie del planeta, es habitable.

“Phoenix” establecerá así si existieron en esa región condiciones favorables al desarrollo de algún tipo de vida microbiana.

La misión exploratoria de “Phoenix”, que descendió el 25 de mayo sobre un sector del polo norte marciano, debía durar tres meses y terminar en agosto, pero a la vista de los éxitos conseguidos la Nasa ha decidido extenderla hasta el 30 de septiembre.

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