Escrito por: Jose Alejandro Godoy

La interpelación a Yehude: El acontecimiento político del día es la interpelación al Presidente del Consejo de Ministros. La mayor parte de los medios coinciden en que no alcanzarían los votos para censurarlo. Quien si no se salvaría sería Mercedes Cabanillas, quien concurrirá tambien al Congreso para explicar los hechos de Bagua, situación que la tiene bastante comprometida.

La primera parte de la interpelación se refirió al uso de Canal 7 para propalar 48 minutos de una conferencia de prensa del congresista aprista Aurelio Pastor y a la intervención de Panamericana Televisión. Sobre el primer punto, Simon defendió sin bríos la “imparcialidad” del canal estatal – un pésimo chiste – y, en cuanto al segundo, reconoció que el Gabinete desconoció la decisión referida a la entrada de la SUNAT al canal de la Av. Arequipa. Dijo también que Alan no sabía nada de la intervención, pero hasta la gobiernista Caretas señaló en su momento que en Palacio coordinaron la entrada de la SUNAT a Panamericana.

Veremos que ocurre en la tarde.

Meche se sigue hundiendo por las responsabilidades de Bagua: Perú.21 publica hoy un reportaje de Daniel Yovera en el que se revela que la orden del desastroso operativo de Bagua vino de arriba:

Documentos militares rotulados como “secretos”, a los que tuvo acceso Perú.21, confirman que la Policía Nacional del Perú (PNP) se apresuró en dar inicio al operativo policial de desalojo de la llamada Curva del Diablo, en Bagua, el pasado 5 de junio.

Según los mismos, un día antes de la intervención policial, es decir, el 4 de junio, se llevó a cabo una reunión de alto nivel en la sede del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas (CCFFAA) para planificar un operativo coordinado. Estuvieron el ministro de Defensa, Ántero Flores-Aráoz; la ministra del Interior, Mercedes Cabanillas; el ministro de Energía y Minas, Pedro Sánchez, y el jefe del Comando Conjunto, Francisco Contreras.

Sin embargo, en la reunión no se determinó que la operación debía empezar el 5 de junio, como al final ocurrió. En realidad, no se fijó ni el día ni la hora del operativo, pues se entiende que primero tenían que llegar a la zona –para auxiliar a los efectivos ya presentes– 800 hombres, entre militares y policías, provenientes de Lima, Tumbes y Chiclayo. Pero, lejos de esperar a que se concretara este despliegue, al día siguiente, muy temprano, la Policía inició el desalojo de la carretera con los pocos hombres que tenía, y, como se sabe, las cosas salieron mal. Alguien, sin duda, se apresuró.

¿Quién se apresuró? Todo indica que esa decisión se tomó en Corpac y tan escandaloso es el tema que intenta ocultarse del modo más abyecto: Cabanillas asciende a los oficiales que participaron en la operación de Bagua y que actualmente están siendo investigados. Este tufo a ocultamiento ya ha generado serios resquemores en la Policía. Informa Seguridad IDL:

En esa misma línea, el general PNP (r) Óscar Ponce de León, presidente de la asociación Los Sinchis, durante una romería por el aniversario de dicha unidad policial en el cementerio de la Policía -el sábado pasado-, dio un discurso enérgico en el que exigía la renuncia de todo el gabinete ministerial.

“Tengamos presente siempre, que matar a un policía, representante de la ley y el orden, no solo debilita la democracia, sino que es el mismo Estado el que pierde credibilidad y autoridad ante su pueblo y a nivel internacional. Ante el sacrificio de nuestros dignos policías muertos, expreso mi dolor y descontento al gobierno del presidente (Alan) García y como la mayoría de peruanos, exijo la renuncia de todo el gabinete ministerial, como muestra de voluntad de enmienda”, sostuvo León, quien indicó a IDL-SC que “la ministra ha querido zafar cuerpo responsabilizando al comando de la PNP del operativo, cuando esa fue una orden política. Por ética, la ministra debería renunciar”.

Como vemos, ni la propia Policía quiere a la Ministra del Interior, a la que parece que todos le cantan una célebre canción de los Hermanos Yaipén.

Crisis en TV Perú: Quien sí se fue “a llorar a otra parte” fue el presidente de TV Perú, Carlos Manrique Negrón. Su gestión ya venía cuestionada por sus antecedentes montesinistas y por su manejo del canal de todos los peruanos. Pero hubo una gota que rebalsó literalmente el vaso. Señala Perú.21:

El Presidente Ejecutivo del Instituto de Radio y Televisión del Perú (IRTP), Carlos Manrique Negrón, presentó hoy ante la Presidencia del Consejo de Ministros, su renuncia irrevocable al cargo que ocupaba desde diciembre de 2007, luego de que Perú.21 informara que la madrugada del pasado 14 de junio colisionó con dos autos cuando manejaba, totalmente ebrio, un vehículo del Estado.

Los documentos que obtuvimos corroboran que, al momento del choque, el ejecutivo de IRTP (que comprende Radio Nacional, Canal 7 y radio La Crónica) estaba en total estado de intoxicación, pues el dosaje etílico practicado en la comisaría de Orrantia arrojó que tenía 1.36 mililitros de alcohol por litro de sangre, siendo 0.5 el máximo índice permitido

¿Y de donde era el vehículo? Pues del Ministerio del Interior. ¿Quién es la responsable? Ya usted lo sabe.

Análisis de Bagua: Luego de varios meses, reaparece Carlos Iván Degregori en entrevista para SER. A continuación, algunos pasajes referidos al tema indígena y la crisis de una forma de hacer mercado:

¿Cómo ve el futuro de estos movimientos indígenas que han salido a la escena nacional?
Nadie puede aventurar un futuro respecto a estos movimientos pero no creo que sean algo coyuntural. Son algo que viene de antes, donde todo era mucho más disperso y aislado pero que poco a poco va cuajando y no sólo en el Perú. Por ejemplo, ha sido muy conmovedor el apoyo y la solidaridad que los pueblos amazónicos han recibido no sólo de los mestizos y colonos de la amazonía sino de todo el Perú y del mundo. Esto es una expresión muy moderna  que forma parte de la globalización.

En Puno se ha llevado a cabo la Cumbre Abya Yala. Se ha dicho que ha sido un espacio de articulación política.
Si, pero la gran pregunta es si va a tener éxito o no. Miguel Palacín y la CONACAMI pueden proponerse formar un partido político, pero para empezar habría que pensar si sería lo mejor o no. Y a estas alturas habrá que replantearse incluso la forma de los partidos políticos. Pero yo creo que tarde o temprano van a encontrar formas de representación y se va a vincular de alguna manera a la vida política del país.

¿Cree que AIDESEP pueda liderar un movimiento indígena con fines electorales?
Es difícil. Es como haberle pedido hace 40 años a la CCP que encabece algo. Creo que por su misma naturaleza los movimientos como AIDESEP son sectoriales. No creo que sea el MAS de Evo Morales y no sé si este modelo sea el más óptimo. Entonces los movimientos indígenas del Perú tendrán que encontrar su propio camino.

¿Existen diferencias entre los movimientos indígenas amazónicos y andinos? ¿Se podrán articular?
Existen grandes dificultades y grandes diferencias pero al mismo tiempo una falta de objetivos comunes. Ya sabemos que no es que todos los oprimidos se cierran como un puño y hasta la victoria siempre. Hay también contradicción en métodos, en objetivos, cultura, historia entre ambos, entonces va a ser difícil que se articulen como ha ocurrido en Ecuador y Bolivia. Pero al mismo tiempo tienen puntos en común que comparten con otros sectores urbanos que también han sido afectados por el modelo vigente. A esto se suman intelectuales, artistas y otros movimientos que están muy dispuestos a apoyar su causa.

¿A quién cree que apoyará el movimiento indígena amazónico y andino en las elecciones del 2011?

Es difícil saber. Por lo pronto, Humala sigue siendo la figura más presente en encuestas y medios y está algo tratando de hacer su tarea pero lo veo con muchos límites dentro de su partido y a él, muy estigmatizado ya que sigue existiendo un pánico hacia él de parte del sector más beneficiado del actual modelo. Pero no sé que pasará en el 2011, si por algo nos caracterizamos desde los 90 es por las sorpresas de último minuto. Por otro lado, no sé hasta que punto puedan cuajar las candidaturas de Miguel Palacín o del padre Marco Arana que están nucleando gente, pero que han un poco ausentes en esta coyuntura.

En la reciente encuesta nacional de IPSOS APOYO, el 92% opina que los decretos que motivaron el conflicto amazónico debieron ser consultados. Asimismo, el 57% le da la razón a las comunidades y el 18% al gobierno. ¿Qué análisis se puede hacer de estos datos?
Las cifras son sorprendentes pero por algo este modelo está en crisis no sólo en el Perú sino a nivel mundial. Yo creo que el desarrollo entendido sólo como crecimiento económico se terminó hace tiempo y finalmente la gente lo entendió. Por consiguiente hay mucha solidaridad con quienes se han enfrentado directamente con el modelo. Por ello, hay que felicitarse que en medio de tanta queja que podamos tener con la situación actual haya una nueva sensibilidad que debe ser traducida a nivel político, aunque no sepamos como.

¿Es un paso adelante en el tema del reconocimiento?
Definitivamente sí en lo que se refiere a ciudadanía, respeto y desarrollo sostenible. Eso va jugar mucho en los últimos tiempos, pero es algo que recién comienza.

Se puede decir en suma que este escenario está marcado por un enfrentamiento entre el capitalismo y un nuevo indigenismo?
No diría tanto indigenismo, yo diría más bien, un enfrentamiento entre el capitalismo y la gran mayoría del planeta que son las mil millones de personas que se mueren de hambre, los pobres, los excluidos de religión, raza, orientación sexual, género, que son los que siguen llevando la peor parte. Ahora, en este momento en muchas partes la reivindicación indígena y el sujeto indígena  aparece como algo central pero sería un error pensar como antes que era burguesía versus proletariado, ahora sea capitalismo versus indigenismo. Es decir, los indígenas llegaron para quedarse, son “una fuerza importante”, pero no son “la fuerza”.

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