Escrito por: Jose Alejandro Godoy en Uncategorized

San José de Secce, localidad del distrito de Santillana, provincia de Huanta, Ayacucho. Escenario antiguo del conflicto armado interno: ataques senderistas desde el inicio del conflicto, cierre de sus ferias por parte de Sendero Luminoso y también escenario de una matanza de 80 comuneros por parte de oficiales de la Marina en la década de 1980.

A esta localidad ayer volvieron los fantasmas del pasado: un ataque al puesto policial le costó la vida a tres policías y a dos civiles fallecidas. Leyendo en La República la noticia, se trata de historias bastante particulares. Los tres policías fallecidos estuvieron en Bagua, mientras que las dos civiles fallecidas son la novia y la futura suegra de uno de los policías que perdió la vida.  Ya se imaginan lo que será el ritual: llantos de los familiares, discursos antes y durante los velorios y entierros, promesas de mejorar la vigilancia en la zona, atención de los medios durante algunos días y listo, hasta que otro tema nos ocupe en la agenda.

Pero lo que hace falta son soluciones efectivas para contemplar el tema de los remanentes de Sendero Luminoso. José Robles, del IDL, propone algunas cosas:

El gobierno debe decir de inmediato quién lidera el Plan VRAE y destinar el presupuesto adecuado para que se ponga en marcha la Comisión Intergubernamental que coordine y ejecute eficientemente esta iniciativa, aseguró José Robles, investigador del Área de Defensa del Instituto de Defensa Legal (IDL).

“Primero hay que definir quién está a cargo del tema, qué equipo tiene y dónde está trabajando. Que se ponga de una vez en ejecución esta comisión intergubernamental, no importa si son 20, 60 ó 100 personas, pero que se ponga en marcha, ya en el camino se irá moldeando”, explicó en el programa “No Hay Derecho” de Ideeleradio.

“Es decir, que se destine de una vez vía crédito suplementario en las partidas correspondientes los dineros para el VRAE. Mientras que en el diario oficial El Peruano, en su separata de normas legales no se establezca que se destina un presupuesto al VRAE, se nombre a tal persona y se pone en funcionamiento la comisión, estamos sólo hablando o pintando pajaritos”, agregó.

Tras lamentar y rechazar el ataque que sufrió la base de la DINOES en Ayacucho, señaló que es indispensable que se brinde a los distritos que conforman el Valle de los Ríos Apurímac y Ene, apoyo urgente en programas sociales.

Resumiendo: más presupuesto, un liderazgo claro – tanto desde el gabinete como en la zona (¿dónde están los gobiernos regionales de Ayacucho y Huancavelica? es la pregunta que se me viene a la mente) -, una estrategia integral, que distinga a senderistas de narcos, que tenga elementos conjuntos de la Policía y el Ejército y con un trabajo de inteligencia efectivo y, claro, acompañado de componentes sociales y que establezcan una presencia efectiva del Estado en la región.

Todo esto ya se ha dicho, cual letanía, tanto en el gobierno de Toledo, como, sobre todo, durante este periodo.  Pero la pobre prioridad que el gobierno ha puesto en temas de seguridad – que se demuestra en cada una de las nulidades puestas en Interior y Defensa (ver columnas recientes de Rospigliosi y Gorriti al respecto) -, sumado a que nuestros defensores políticos de la Policía y las Fuerzas Armadas se llenan hablando la boca de todo menos de seguridad –  Giampietri, Nuñez, Alcorta y demás prefieren hablar de más plata para comprar armas y de como bajarse a las recomendaciones de la CVR -, nos dan una idea no solo de la pobreza de nuestros dirigentes para acabar con un problema que arrastramos desde Fujimori, sino que – déjemne ser malpensado hoy -, pareciera que quisieran la permanencia de los remanentes de Sendero para seguir justificando clientelas políticas o compras de armamento.

Por cierto, García no mencionó nada sobre el tema en Fiestas Patrias. ¿Dirá y, sobre todo, hará algo?

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