Escrito por: Jose Alejandro Godoy en Uncategorized

A estas alturas, todos sabemos que la región anda convulsionada. Pero para entender mejor los diversos intereses en juego, exploremos el mapa, con explicaciones for dummies.

1. COLOMBIA Y LAS BASES CON GRINGOS ADENTRO

Disputa base: Explica Farid Kahhat:

En noviembre será clausurada la base militar estadounidense de Manta, en Ecuador. Colombia fue el candidato elegido en la búsqueda de un reemplazo por diversas razones: cuenta ya con presencia militar estadounidense como parte del Plan Colombia. Cuenta, además, con un presidente popular, que es el más firme aliado de Estados Unidos en Sudamérica. Es el único país bioceánico de esa región, y tiene fronteras con el miembro más díscolo del vecindario (v.g. Venezuela).

La decisión de Colombia en la materia cae dentro de sus prerrogativas como Estado soberano, y el propósito de la presencia estadounidense en bases colombianas sería el mismo que cumplía la base de Manta: recopilar información que permita una acción más eficaz contra el narcotráfico y lasFARC. ¿Por qué, entonces, esa posibilidad suscita tanta controversia?

Porque según el Gobierno Colombiano las FARC cuentan con retaguardias en Ecuador y Venezuela, con la anuencia de ambos gobiernos. Y según un informe del Congreso estadounidense, el Gobierno Venezolano mira distraído en otra dirección mientras su territorio se convierte en zona de tránsito para el narcotráfico. En otras palabras, la información de inteligencia recopilada por aviones AWACS desde espacio aéreo colombiano podría proceder de territorio ecuatoriano o venezolano. En marzo del año pasado vimos lo que el Gobierno Colombiano estaba dispuesto a hacer con esa información, cuando bombardeó un blanco de las FARC en Ecuador. Y aunque tanto Ecuador como Venezuela batieron tambores de guerra en respuesta, es de suponer que, al igual que entonces, lo pensarían dos veces antes de tomar una represalia armada contra un Estado que alberga tropas del ejército más poderoso del mundo.

Los temores no se restringen a los potenciales rivales de Colombia. Recordemos que el Gobierno Brasileño respondió al Plan Colombia propiciando el Plan Cobra (v.g. Colombia-Brasil), en el entendido de que debía resguardar la frontera común antes de que Estados Unidos lo hiciera por él. En el caso de Brasil, a esos temores se suman aquellos que suscita la reactivación de la Cuarta Flota Naval de Estados Unidos, dado que los yacimientos petrolíferos submarinos descubiertos por Petrobras podrían caer dentro de su ámbito de acción.

Contexto que lo complica todo:

a. Chavez y sus movidas en la región. Explica Marco Sifuentes:

Por un lado, Chávez ha estrechado más las relaciones con Bolivia (que amenaza con comprar armas), Ecuador (que acaba de inaugurar el segundo mandato de Correa) y Argentina (que proveerá a Venezuela de insumos que provenían antes de Colombia). Por otro lado, Uribe hizo una gira por varios países de Sudamérica para explicar lo de las bases pero, como era de esperarse, sólo Alan lo respaldó.

b. El proyecto reeeleccionista de Uribe, que complica la situación dentro y fuera de su país.

c. Las acusaciones por temas de espionaje y corrupción. La más reciente, hecha por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, es la de espiar a su ex integrante, la peruana Susana Villarán, en 2005.

d. La disputa Colombia – Venezuela en escalada. Ayer Bogotá acusó a Chávez ante la OEA de intervencionismo. No creo que se vayan a un conflicto armado, pero están a un tris de la ruptura de relaciones diplomáticas.  La cosa es seria, pues ninguno de los dos presidentes de ambos países es candidato a canonización y van a esgrimir documentos y bravatas de diverso tipo para sustentar sus acusaciones.

2. EL TRIANGULO DEL PACIFICO

Disputa base: La misma desde hace 120 años. Bolivia quiere una salida soberana al mar. Chile se niega y, a lo sumo, le daría salida comercial marítima por los cuerpos chilenos, sin cesión de soberanía alguna (Ver video de Kahhat explicando el tema para Agencia Peru). El Perú entraría a tallar si es que, de acuerdo con el Tratado de Lima de 1929, Chile hace la sesión de soberanía por territorio que antes perteneció a nuestro país.

Los temas que lo complican:

1. La entrevista de Alan a La Tercera: Provocó que los gobiernos de Bolivia y Chile aceptaran que están en conversaciones sobre 13 puntos, entre ellos, el de la salida al mar.

2. Campañas electorales en ciernes en los vecinos. Comenta Carlos Reyna:

Luego de la mención de García al denominado “acuerdo bajo la mesa” entre los dos gobiernos del sur, estos han respondido que no hay tal. Pero, a la vez, los dos han admitido que está en camino una negociación sobre la salida al mar para Bolivia. Su problema es que ahora muchos bolivianos y chilenos van a querer saber en qué consistirán los términos de esa negociación.

Esa curiosidad va a ser creciente pero a la vez difícil de satisfacer por los gobiernos de La Paz y Santiago. Por lo mismo, sus respectivos partidos opositores van a tener ahora un tema para hostigarlos. Estos van a levantar el tema de si no se harán demasiadas concesiones a la otra parte. Como en ambos países hay elecciones presidenciales en diciembre (Bolivia) y noviembre (Chile), lo más probable es que se convierta en una de las principales polémicas de las campañas.

Esto es precisamente lo que Evo Morales trataba de evitar. El 31 de mayo pasado La Tercera le hizo una entrevista similar a la de Alan García. Allí se refirió a la negociación sobre la salida al mar: “Hacerlo durante las campañas lo convertiría en un tema electoral. Creo que eso no caería bien en Chile y en Bolivia no lo voy a hacer”.

3. Piñeira se pone duro: Vía El Comercio:

El candidato presidencial de la derecha opositora en Chile, Sebastián Piñera, dijo que es contrario a darle a Bolivia una salida soberana al mar, en momentos en que el Perú mostró preocupación por un pacto limítrofe secreto entre La Paz y Santiago que fue desmentido.

En entrevista con dos agencias internacionales en sus oficinas en la zona oriente de Santiago, el millonario empresario, que lidera en los sondeos para ganar las elecciones del 13 de diciembre, se mostró en cambio a favor de permitir todos los accesos portuarios al comercio boliviano.

“Sin duda soy partidario de facilitar el acceso de Bolivia a los puertos chilenos para su comercio exterior, fomentar mayores lazos de integración económica y de toda índole”, dijo Piñera.

“Pero no soy partidario de ceder territorio ni mar chileno ni soberanía chilena”, agregó el abanderado de la derecha que prepara una gira en las próximas semanas a Norteamérica.

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