Escrito por: Jose Alejandro Godoy en Uncategorized

Algunos consideran que es una broma de pésimo gusto. Otros señalarán que es un voto de protesta. Y no faltan quienes dicen que, aunque no postule, animará un poco una elección que para muchos sería bastante aburrida.

Lo cierto es que la anunciada candidatura de Jaime Bayly ha conseguido su primer (y quizás único) objetivo: llamar la atención no solo de las páginas de espectáculo, sino también de los análisis políticos. El hecho de que se discuta la seriedad de su postulación y que comience a sonar en algunas encuestas indica ya un posicionamiento de un candidato que tiene una ventaja sobre los demás: tribuna durante dos horas en un programa de televisión de señal abierta.

Hasta el momento, tres han sido los principales propulsores de Bayly candidato: su amigo, el abogado Enrique Ghersi, ex miembro de Libertad, la agrupación que encabezara Mario Vargas Llosa hace 20 años (y también ex amigo de Hernando de Soto, abogado de Alfredo Bryce en el lío de plagios sancionados por Indecopi y también abogado de la Universidad de Yale en la indebida retención de piezas extraidas de Machu Picchu); el político José Barba Caballero, quien encabeza un partido casi inexistente – y ojo, inscrito con firmas falsas – y la edición limeña del diario Correo, dirigida por Aldo Mariátegui, que fue el primer medio que hace año y medio daba cuenta de una posible postulación del conductor de televisión.

¿Y a qué público intenta llegar Bayly? Por su mensaje – ver entrevista de Milagros Leiva o cualquiera de sus programas – se dirige en estos momentos a dos tipos de público: de un lado, a un sector harto de todo y que ve en una figura conocida y reconocida como inteligente (por más que se haga el payaso, Bayly lo es) un voto de protesta frente a un elenco estable de la política que no le satisface.

Del otro, y aquí me detengo en sus propuestas, Bayly está cercano a un público de derecha que es conservadora en lo político y en temas de derechos humanos y liberal en muchas otras cosas (economía de mercado, pena de muerte, aborto, relaciones con la Iglesia y con las Fuerzas Armadas). Digamos, a alguien tipo Aldo M.

Sin duda, la más controvertida de sus declaraciones tiene que ver con el indulto que daría a Fujimori (con pasaje sin escalas a Tokio), basado en su edad y en que “lo positivo” de su gobierno es mayor que sus crímenes. Tácticamente, es intentar quitarle votos al fujimorismo, pero éticamente lo deja como poco menos que un irresponsable. En Menos Canas se comenta:

Según Bayly, lo primero que haría de llegar al sillón presidencial, sería indultar a Fujimori porque “pobrecito está viejito”. Bueno, lo de pobrecito me parece la falsedad más falsa porque, a ver, como dice una tía mía, si una de las hijas de Bayly hubiera sido injustamente asesinada por el comprobado autor mediato de crímenes de lesa humanidad, creo que estaría diciendo cosas muy diferentes ¿no?

Bueno, por otro lado, lo más sencillo para cortar por lo sano con esta candidatura tristemente verosímil es lo siguiente. Si el mismo Bayly afirma que lo primero que haría de llegar a la presidencia es violar la ley (porque es ilegal indultar a Fujimori) entonces, ¿qué podríamos esperar después de este personaje?

Y como la memoria es un atributo poco ejercitado en este país, es necesario recordar lo que algunos de quienes acompañan a Bayly en este – hasta ahora – globo de ensayo, pensaban hasta hace poco. Comencemos por su “primer vicepresidente”, Enrique Ghersi, quien decía esto a pocos días del golpe de Estado del 5 de abril de 1992:

Los golpistas han caído en la más infamante arrogancia: la ebriedad del poder de la que sólo se despierta por la convulsión violenta de la caída, por la degradación moral del poder absoluto, por la ignominia histórica que pesará, inflexible, sobre sus familias y apellidos. Fujimori, de un golpe, ha inscrito su nombre en la oprobiosa galería de la infamia internacional.

¿Qué pensará ahora de lo que declara “su” candidato?

Y sigamos con José Barba Caballero. Hasta hace apenas unos meses, en agosto del 2009, “su” candidato era otro:

Correo: ¿Con cuál de los proyectos políticos simpatiza?

José Barba Caballero: Me gusta bastante el de Lucho Castañeda. Es un hombre que tiene las ideas claras, y en el caso de llegar a ser Presidente, revolucionaría las instituciones. Pero esa es una decisión que él no ha tomado y habrá que esperar. Si nos guiamos por las encuestas, es el candidato con mayor credibilidad, es el que menos imagen negativa tiene y el que más puede crecer.

Correo: Sus palabras suenan bien, como si hubiera un acercamiento con Solidaridad Nacional…

JBC: Sí, estoy en el proyecto como amigo y como uno de los muchos consultores políticos que la alta dirección de Solidaridad tiene. Y ojalá pueda influir de alguna manera para que Luis Castañeda pueda ingresar a una contienda electoral presidencial.

¿Alguien dijo partido de alquiler?

Y quizás el mismo Jaime debería acordarse que hasta ahora se jacta de haberse ido de la televisión luego del golpe del 5 de abril de 1992. ¿Alzheimer selectivo del “Tío Terrible”?

O quizás, todos ellos esperan que apliquemos algunos títulos de las obras de Bayly: Para El Francotirador, fue ayer y no me acuerdo, pero no se lo digas a nadie.

BONUS TRACK: Lynch, Lauer y Alvarez Rodrich analizan a Bayly en Llanta de Prensa:

MAS SOBRE EL TEMA:

Augusto Alvarez Rodrich: Politica chongo

El Comercio: Fernando Tuesta responde sobre defectos y virtudes de la candidatura de Bayly

Mirko Lauer: El otro programa de Bayly

Fernando Vivas: Síganle la corriente

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