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19 de Noviembre del 2010

El pasado del juez candidato

Se llama Juan Vidal Morales y aspira a dirigir los destinos de la Corte Superior de Lima, pero guarda un secreto del que prefiere no hablar.

Autor: Daniel Yovera

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Es vox pópuli en el Poder Judicial (PJ) que el presidente de la Corte Superior de Lima y amigo del partido aprista, César Vega Vega, ya tendría candidato para sucederlo en el cargo desde el 2 de diciembre próximo. Ese “favorito” del mandamás de la corte limeña es el vocal superior Juan Carlos Vidal Morales.

Pero este magistrado lleva sobre sus espaldas una historia de la que prefiere no hablar. Desde hace seis años, Vidal Morales es investigado en el PJ y en el Ministerio Público (MP) por presunto enriquecimiento ilícito y defraudación tributaria, sin veredicto final, por el momento.

Pese a que Vidal hubiera preferido mantener en reserva esta información, vale la pena revisar la foja de servicios de quien vendría siendo auspiciado por Vega Vega para dirigir la corte judicial más importante del Perú por los próximos dos años.

DECLARACIONES JURADAS. Vidal Morales preside actualmente la Quinta Sala Penal con Reos Libres de la Corte Superior de Lima. Las investigaciones contra él empezaron en el año 2004, cuando la Oficina de Control de la Magistratura (OCMA) efectuaba una revisión de rigor de las declaraciones juradas de los magistrados del PJ. En aquel entonces, la OCMA se encontraba bajo la jefatura de Francisco Távara, quien dos años después se convertiría en presidente de la Corte Suprema.

Távara detectó que las declaraciones juradas de los años 2003 y 2004 presentadas por Vidal no contenían información real. En ellas, el vocal superior había consignado poseer una camioneta Ford valorizada en S/.103,500. Pero, extrañamente, el mismo vehículo había sido registrado en su declaración de 2002 con el valor de S/.45,000. “(Esa) situación amerita una aclaración aun mayor”, indicó en 2007 el Consejo Ejecutivo del Poder Judicial (CEPJ), que continuó con el proceso iniciado por la OCMA.

Ese no fue el único dato extraño. “De otro lado… tampoco consignó el valor real declarado en el caso del inmueble ubicado en el distrito de La Molina (pues) lo declarado no correspondía a la condición de un terreno sino de una casa habitación; razón por la que no es aceptable que haya consignado como valor del inmueble únicamente el valor del terreno”.

LAS INVESTIGACIONES. El 27 de abril de 2006, la OCMA concluyó sus pesquisas y emitió la Resolución Nº 90, sancionando a Vidal con la medida disciplinaria de apercibimiento. Cuando el caso llegó al CEPJ, este colegiado de vocales supremos confirmó la sanción, el 11 de junio de 2007, y decidió remitir el expediente a la Fiscalía de la Nación para que efectúe una “investigación más exhaustiva” y pida el levantamiento del secreto bancario y tributario del magistrado Vidal. Así se hizo.

Pero eso fue el inicio de lo que vino después, cuando la fiscalía empezó a investigar a Vidal Morales por presunto enriquecimiento ilícito y presunta defraudación tributaria. El primer caso, a cargo del propio despacho de la fiscal de la Nación, Gladys Echaíz, y el segundo, de la Fiscalía Especializada en Delitos de Defraudación Tributaria.

Según fuentes judiciales, la investigación de la Fiscalía de la Nación se encontraba muy avanzada hasta que, el 10 de setiembre de 2009, Vidal presentó un hábeas corpus para detener el proceso indagatorio. El 4 de agosto de 2010, el 58º Juzgado Penal de Lima, a cargo de Antonia Saquicuray, admitió dicho recurso por “vulnerar el plazo razonable de la investigación”, y ordenó el archivamiento de lo avanzado.

La Fiscalía apeló tal decisión, pero el 13 de setiembre pasado, la Segunda Sala Penal con Reos Libres –que depende de la presidencia de la Corte de Lima– ratificó el archivamiento.

Pese a los requerimientos de información de este diario, hasta ahora no se sabe si el despacho de la fiscal Echaíz volvió a apelar.

El doctor Vidal Morales no aceptó ser entrevistado por Perú.21. Además de lo señalado, hubiéramos querido preguntarle por tres modernos vehículos que adquirió en los últimos dos años por más de US$120 mil: un Mercedes Benz, de US$44,000; una camioneta Mitsubishi Montero, que le costó US$59,200, y un auto Suzuki, de US$16,990. Todos, según Registros Públicos, pagados al contado.

Esto podría, probablemente, evidenciar signos exteriores de riqueza en Vidal, como diversas fuentes judiciales han dicho a este diario. Lamentablemente, el candidato a la presidencia de la Corte de Lima optó por la reserva absoluta.

“Dígame quién le dijo”

Desde el miércoles, Perú.21 solicitó entrevistar al doctor Juan Carlos Vidal, pero en su despacho no nos facilitaron el contacto. Ayer, voceros de la Corte de Lima nos dijeron que la entrevista se concretaría, pero después mandaron decir que “en aras de la transparencia”, aceptaban nuestro pedido siempre y cuando este diario les precisara “quién” nos proporcionó la información que hoy publicamos, y “cómo” nos llegó. Por supuesto, no accedimos a ello.

JUAN CARLOS VIDAL MORALES (58)

 Presidente de la 5ª Sala Superior Penal de Lima.

 Candidato a la presidencia de la Corte Superior de Lima.

 Investigado por presunto enriquecimiento ilícito y presunta defraudación tributaria.

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